Tira de la correa en cuanto salís. Se pone nervioso con otros perros. No hace caso cuando le llamas. Y tú ya no disfrutas de esos veinte minutos.
¿Por qué pasa?
Casi nunca es un perro "difícil" ni testarudo. Casi siempre hay una causa detrás: falta de estímulo, miedo, inseguridad, o simplemente nadie le ha enseñado a gestionarlo. Cuanto antes se trabaje, antes cambia.
¿Cómo lo resolvemos?
Lucía va a vuestro parque habitual o a vuestra casa y trabaja con él en su entorno real, que es donde pasan los problemas de verdad — nada de aulas, jaulas ni desplazamientos para vosotros.
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